El fuego |
La ceniza de los volcanes |
El hombre La tierra |
America del sur |
Chile La casa de la noche |
La mujer | El niño La muerte |
La semejanza del padre con el hijo
China | La tierra ancestral
El exilio 1973 |
Golpe Militar

Pacto de sangre | Editorial Universidad de
Talca 2009 | Chile
El pan y el vino | LOM
Ediciones 2008 | Chile El Poema en el poema | LOM Ediciones 2004 | Chile
Antologia | LOM Ediciones 2000 | Chile La mesa de la tierra | LOM Ediciones 1998
| Chile El viejo y el niñol Editorial Andrés
Bello 1992 | Chile [...]

Pekin, China |
Lo Gallardo, Chile |
Marsella, Francia

EFRAÍN BARQUERO HA MUERTO.

Ha muerto Efraín Barquero a los 89 años de edad. Ha muerto un gran amigo y un mejor poeta, uno de los últimos grandes poetas de los años cincuenta y de la poesía nacional en general. Participó de un momento fundamental de la lírica chilena (y latinoamericana) junto con Nicanor Parra, Violeta Parra, Gonzalo Rojas, Enrique Lihn y Armando Uribe. Los acompañantes de estos enormes poetas fueron otros de gran jerarquía estética como Miguel Arteche, Delia Domínguez, David Rosenmann-Taub, Alberto Rubio y otros/as tal vez menos mencionados/as como Eliana Navarro, José Miguel Vicuña, Luis Oyarzun, Carlos de Rokha, Irma Astorga, Rolando Cárdenas, Alfonso Alcalde, Stella Díaz Varín y muchos otros que sería largo mencionar.

Efraín Barquero cuyo nombre civil era Sergio Efraín Barahona Jofré, publicó su primer libro La piedra del pueblo en 1954 con prólogo de Pablo Neruda. Entre este libro y el último (la 2ª edición de El viento de los reinos), publicado el año pasado, aparecieron una veintena de obras poéticas, entre las cuales destacamos aquí las dos mencionadas, además de La compañera (1956), Enjambre (1959), Epifanías (1970), Mujeres de oscuro (1992), La mesa de la tierra (1998), El poema en el poema (2004), Pacto de sangre (2009) y Escrito está (2017), un homenaje a su esposa fallecida. En la mayoría de estos poemarios aparece el tópico central de toda la producción poética de Barquero: retornar al momento genésico del ser humano donde prima la realidad natural, para desde allí reconstruir la ligazón con la naturaleza a través de dos símbolos fundamentales: el pan como alimento esencial y la piedra como imagen de la materia que permanece. Estos símbolos ya presentes en su primer libro, se van ampliando en los posteriores, donde la familia, la casa pasan a formar parte de la colectividad y la tierra. A ello, en Enjambre se agrega el proceso de germinación que se inicia en la naturaleza para culminar en la unión del fuego-hombre y el agua-mujer y unirse con el símbolo de la piedra-pueblo, síntesis que rememora el movimiento dialéctico de la vida. Esta línea poética se resume con posterioridad en La mesa de la tierra, libro que obtuvo varios premios y donde decantan los tópicos ancestrales citados: el aire, el fuego, la tierra, el agua, la sangre, la piedra junto a otros que representan la solidaridad humana: el pan, el vino, el cuchillo, la abeja, la casa, la semilla o la puerta. En otra línea relevante de su poesía, remontarse a los orígenes es también el reencuentro con el amor ancestral como ocurre en La compañera, Enjambre, Mujeres de negro o Pacto de sangre, donde se establece una armonía entre Naturaleza, Mujer

y Pueblo. Aquí el proceso de germinación de lo humano se activa bajo los signos del tejido y la semilla. Tejer la casa, tejer un hijo, tejer las relaciones humanas: el tejido se amplía en sus círculos concéntricos para transformarse en la casa-tierra. Otra de las hebras poéticas de Barquero es la crítica política, la cual se enfatiza a partir del Golpe de Estado con la experiencia del exilio y el desarraigo. Textos como El poema negro de Chile y los Bandos marciales, evocan, el primero, la relación entre el torturador y el torturado, mientras el segundo, representa una parodia de los bandos militares. Un ejemplo es el bando 103: “Hemos encontrado la fórmula/ para despolitizar las universidades:/ expulsando a la mitad del alumnado,/ expulsando a la mitad del profesorado/ y acortando los estudios a la mitad. Mens sana in corpore sano”. También Barquero escribió obras de poesía infantil tales como El regreso (1961), Maula (1962), Poemas infantiles (1965) y El viejo y el niño (1992), que actualmente se están reeditando. Un último rasgo de su poesía es la relación con la muerte que el poeta exorciza a partir de la realidad de la existencia personal y colectiva. Es la problemática que el poeta asume en su último libro publicado en el año 2017 y dedicado a su esposa muerta: Escrito está: “Y todo se detuvo de repente, todos quedamos unidos/ a lo que estábamos haciendo, a la harina, al agua, al fuego/ al tiempo original donde no existe el dolor ni el gozo”. En el lugar del vacío vuelve a ocurrir la escritura del amor más allá de la muerte y los mensajes del poeta, llenan la página en blanco porque son los mensajes del amor.

El otro Efraín Barquero, el amigo de más de 25 años, es el que se queda más vivamente en la memoria, esa memoria que fue central en su poesía y que recorre sus gestos cotidianos, sus liturgias míticas y materiales, sus gestos solidarios hacia la comunidad, su fuego humano y optimista más allá de su soledad radical. Memoria que también es parte de su búsqueda permanente del “misterio de estar vivo” antes de fragmentarse –como el mismo señaló- “en el doble pliegue de los ojos cerrados/ y en el doble pliegue de los labios abiertos”. Junto a Elena “la compañera”, ahora ambos descansan bajo “la mesa de la tierra” o tal vez el poeta llegue a decir después de la gran separación: “nos pusimos de nuevo cara a cara, abrimos los brazos/ como para darnos un abrazo mortal, pero no, nos miramos/ sin decirnos nada…”. O como en el poema VIII de Escrito está: “Pero qué es morir en poesía, sino revivir en el proyecto/ de un gran poema, el día que desposemos la luz?”.

Naín Nómez
Santiago, Chile 29/06/2020

Efrain Barquero
Premio Nacional de Literatura 2008
(1931-2020)

En el lugar del vacío vuelve a ocurrir la escritura del amor más allá de la muerte y los mensajes del poeta, llenan la página en blanco porque son los mensajes del amor.

El primer poema fue una mano abriéndose a la luz
con el estremecimiento de una serpiente al reptar
de un rayo al cruzarnos el rostro...

                       {el primer poema | El poema en el poema}


si el pasado cabe íntegro en la copa
es perfecto el pez, total el pájaro

yo soy con mis órganos un pensamiento incompleto

lo que ocurrió mil veces es una forma pura

                                    {poética | Epifanías}

Biografía

Chileno, 1931. Vivío alternativamente entre Chile y Francia, país donde estuvo exilado y trabajó desde 1975 a 1990, y donde permanece una parte de su familia. Ha viajado y residido en países del Extremo Oriente,
América Latina y Europa, como China,México, Colombia, Cuba. Libros publicados en Chile y el extranjero : Árbol marino (1950), La piedra del pueblo (1954), La compañera (1956), Enjambre (1959), El pan del hombre(1960), El regreso(1961/traducción francesa 1990), Maula (1962), Poemas infantiles (1965), El viento de los reinos (1967),
La compañera y otros poemas (1969), Epifanías (1970), Arte de vida (1971), El poema negro de Chile( 1974), Bandos marciales (1974), Mujeres de oscuro (1992), A deshora(1992), El viejo y el niño(1992),
La mesa de la tierra (1998), Antología (2000), El poema en el poema (2004).
Sus poemas han sido traducidos a diversas lenguas.

PREMIOS

Primer Premio del Concurso Gabriela Mistral 1958
Premio Pedro de Oña 1968
Premio de la Academia Chilena de la Lengua 1993
Premio Mejores Obras Literarias 1999 del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio
Premio Municipal de Literatura de Santiago 1999
Premio Altazor 2000
Premio Altazor 2005
Premio Nacional de Literatura 2008
Finalista del Premio Altazor 2010